Desde El Topo (1971) western surrealista alabado mundialmente, hasta la película que comentaremos a continuación, Jodorowsky podría ser sin lugar a dudas el gran cineasta de toda la historia de la cinefilia Chilena. Sin embargo esta mas que sabido que su arte no gira esencialmente entorno a Chile, y el se encuentra bastante alejado de toda posible influencia criolla en sus cintas, lo que no significa que sea un europeo de pies a cabeza. Parte de la realidad latinoamericana y sus respectivas expresiones artísticas, como el realismo mágico, se encuentran representadas en la alabada Santa Sangre (1989), película producida por Claudio Argento y que represento la gran reivindicación de Jodorowsky en el cine, pensando en su multifacetica vida vinculada a las artes.
La historia nos habla acerca de Fénix, un niño de 8 años criado en un circo y traumatizado por una pelea de sus padres, en donde acaban muriendo los dos. Es internado en un centro psiquiátrico, y doce años después logra escapar de dicho encierro y a partir de ese momento realizara una serie de asesinatos que estarán dominados por influencia del espectro de su madre. Alma es una chica que conoció en el circo cuando era niño, y va a ser ella quien lo salvara de las manos de la paranoia, sin embargo ese instante, será demasiado tarde para los dos…
Extracto de entrevista a Alejandro Jodorowsky:
El ambiente de Santa Sangre es “El Circo”. Este conlleva muchos factores que influyen en la película desde un punto de vista artístico, principalmente en lo “barroco” en donde el circo se presenta como un ambiente sucio y desordenado, donde una multitud de objetos y personas resaltan sus características transgrediendo el orden del espacio, y en el ya mencionado “realismo mágico”. La mayor representación de lo último esta en el ambiente físico localista, representado en distintos acontecimientos en donde todo el pueblo se ve congregado y gira entorno a dos elementos: La iglesia y el circo. Otro factor importante son los sucesos mágicos cotidianos para la conciencia del protagonista, y principalmente el constante uso de simbolismos, partiendo de la relación de los nombres, como el del protagonista Fénix y su amada Alma, y escenas tales como cuando Fénix enfrenta el horror con la realidad, estando arrepentido en el suelo de un cementerio y todas las personas que había matado despiertan de sus tumbas y se dirigen hacia el para el posible juicio final.
Y por ultimo, el vínculo del film con el mundo del misticismo (no hay que olvidar que Jodorowsky practico la medicina Psicochamán y la magia en su vida formo parte de su cotidianeidad). Esta característica esta muy exaltada en la escena inicial de la película, cuando la madre de Fénix decide proteger su templo sagrado a toda costa, que tiene como símbolo a una niña mártir que prefirió perder sus brazos antes de quedar virgen. Aquí, Jodorowsky logra representar muy bien la confusión que se crea en México con la cultura pagana y las creencias religiosas propiamente tales.
Santa Sangre nos habla acerca de la búsqueda de la identidad, de lo onírico, de lo que puede esconder la profundidad de la mente humana y tiene como verdadera intención hacer reflexionar al espectador acerca de las raíces de los llamados “crímenes sociales”. El mal siempre es instigado por la corrupción existente en la sociedad y en el seno de la propia institución familiar. Lo ciertamente malo es la familia y este film nos refuerza y nos hace tomar consciencia de esta idea, que por cierto esta prácticamente abandonada en todo el sentido de la palabra en las sociedades actuales y de siempre.
miércoles, diciembre 13, 2006
NINE INCH NAILS
THE DOWNWARD SPIRAL
Rompimiento de estructuras musicales, búsqueda excautiva de bits infernales, versatibilidad matizada en uno de los grandes discos de la historia de la música industrial. Una especie de reproducción multiforme, donde Reznor desgarra hasta la última agonía de su voz, un trance destructor que llega a un punto de desenlace bajando las escaleras hasta el dolor y la desesperanza finalmente angustia sin demases. Eso es The Downward Spiral, el tercer disco de NIN producido por Trent Reznor y Flood (SP: Mellon Collie) que después del manifiesto industrial Pretty Hate Machine (1989) y el sexualmente agresivo Broken (1992), la oscuridad y un rock industrial único toman posesión.
La aplanadora sonora da inicio con “Mr.self destruct”, batería gélida y desgarradora corrompida por una base oclusiva, guitarras distorsionadas al máximo, una letra nihilista y gritada por Reznor y un caos que pareciera estar desencadenado de principio a fin. Para que luego “Piggy” conecte los sentimientos humanos aplastándolos, con una melodía oscura y lenta con solo bajo y bateria, una voz pasiva dando paso a las bases sin rumbo que Chris Vrenna da comienzo a la conclusión de este. “Heresy”, es la mezcla perfecta entre la electrónica y el rock thrash, ambigüedad por todos lados opacada por el desenlace, para que luego “March Of The Pigs” de paso a la destrucción total, un tema con bombos y platillos que derrumban hasta la distorsión mas grande, no normalizada por la melodía de piano que se escucha al “coro” de la marcha de los cerdos. Solo el sexo y “Te quiero joder como un animal” dan como certeza de que “Closer” es una vuelta al origen industrial pero modernizado por NIN, un tema que podría ser bailable pero la constante oscuridad presente en el disco quita toda posible certeza.
Una serie de sonidos electro-bits constantes marcan el ritmo en “Ruiner”, para que después ciertos toques de la rebeldía del rock se entremezclan entre medio con un denominado “riff industrial”. “Becoming” es una ambigüedad mas, una guitarra acústica entre medio del caos de gritos y un ritmo agobiante, esto se estigmatiza en el desenlace de locura mas alto de la placa: “Big Man With A Big Gun” que hace referencia al órgano masculino, con rasgueos altamente chillones entremezclados con una base electrónica, desenlace frenético, totalmente esquizofrénico para terminar la parte mas estremecedora del disco.
El hermoso instrumental “A Warm Place” marca la etapa nostálgica y angustiante, donde se dan a conocer el odio hacia el ser mismo caracterizado por la destrucción de el, Eraser lo confirma en su prosa (“Scar you, Break you, Lose me, Hate me, Smash me, Erase me, Kill me”). Intensos sonidos maquiavélicos, el sonido industrial al limite de la inercia en “Downward Spiral”, el verdadero descenso hacia el alma del ente en si, para llegar al asenso final de esta oscuridad que al principio parecía esperanzadora sin embargo se va a quedar ahí confirmándonos que el infierno somos nosotros mismos y a estado en el mundo siempre, “Hurt” es un melodrama que da el puntapié final al disco.
Uno de los mejores trabajos de la gran banda Nine Inch Nails da por entendido el trance al que podemos llegar, un sonido resonante eterno que sobrepasa la catarsis humana. El no amor en una trayectoria tacita, el sonido renacerá durante la eternidad, y solo quedan bocas hablas, sin ningún concordé existencial, sin nada, sin nada...Mas que un sonido insaciable sin ganas que nos confirma que estamos vivos…