martes, enero 22, 2008




Entrevista a Marisol García,

periodista musical





El rol de cualquier critico del arte, mas que descarnar a las obras que a de analizar, o bien esquematizar ciertas tendencias y maneras de pensar, es centrar sus pretensiones en la necesidad urgente de entender la realidad pasada, actual y futura mediante la real comprensión de los sucesos que rodean el mundo del arte. La actividad de exponer estos hechos mediante una conciencia ética, pluralista y tolerante, además de hacer llegar este mensaje a la mayor cantidad de personas posibles, es sin lugar a dudas el verdadero rol de la actividad crítica, la actividad de ser un “observador del arte”.

Relacionado con la entrada anterior, acerca de la actualidad musical chilena, en esta ocasión e realizado una pequeña entrevista a la periodista Marisol García. Una “observadora del arte” que ha llevado a cabo importantes proyectos relacionados con el periodismo musical, y su aporte actual al rubro es infaltable A continuación, se presentara el texto de la entrevista, realizada el día jueves 06 de diciembre del 2007.

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Aureliano: ¿Cuál es tu nombre y donde naciste?

Marisol: Mi nombre es Marisol García Correa y nací en Estados Unidos (Michigan) hace 34 años.

A: ¿Que estudios has realizado?

M: Estudié periodismo, pero también traducción inglés-español y hasta un magíster en Filosofía.

A: ¿Cómo nació tu interés por el periodismo y las comunicaciones, y específicamente por el periodismo musical?

M: Siempre me gustó el Periodismo, pero no creía posible ejercerlo especializada en lo musical. Cuando crecía, no existían "periodistas musicales", sino que de "espectáculos", que es como se identificaba de modo amplio a quienes creían saber un poco de todo lo escénico. Su cobertura era liviana y nunca se notaba mucho amor por el arte. Eso sucede todavía, creo yo, pues se cae en el periodismo de espectáculos como en el de política o judicial: por azar más que por vocación. En mi caso, he hecho un esfuerzo por no desviarme demasiado del cauce musical, aunque es peor pagado y probablemente más exigente en términos de horario que otros rubros.

Marisol García en su rol de panelista del programa de tv "Cadena Nacional"


A: ¿En que medios has trabajado y cuales han sido los mas significativos?

M: Comencé a redactar notas musicales para una revista independiente, Extravaganza!, pero mi primer trabajo en un medio grande fue para el suplemento de cultura de La Época, en el 2005. Desde ahí, he colaborado en menor o mayor grado con El Mercurio, La Nación Domingo y varias revistas, especializadas o no en música, desde Rolling Stone-Chile a The Clinic. También mantengo una columna en la sección de cultura de Las Últimas Noticias. Más que caracterizarme por la estabilidad en un medio en específico, creo que he sido estable con el género y temática de mis crónicas, que suelen estar dedicadas a entrevistas o comentarios de músicos, ojalá chilenos.

A: Dentro de la globalización cultural uno de los mayores medios de difusión musical es el Internet, no solo en cuanto a canciones y discos en si, sino que también de información y análisis musical. Dentro de este periodismo virtual, tu junto con otros docentes han creado la denominada “Enciclopedia de la música chilena”. Ahora, ¿qué es la “Enciclopedia musical chilena”?, ¿qué pretensiones tenias al crear este espacio? y por ultimo, ¿cómo se desarrolla hasta el día de hoy y que recepción crees que ha tenido en el publico en general?

M: musicapopular.cl es el proyecto de cuatro periodistas nacido de nuestra propia necesidad laboral por contar con un lugar confiable de información sobre la historia de la música chilena. Ejerciendo nuestro trabajo fuimos comprobando la falta dramática de antecedentes rigurosos sobre folclor, pop, jazz o rock chilenos, incluso de algunos nombres universalmente reconocidos. Esta enciclopedia --siempre en progreso y actualización-- pretende llenar ese vacío, que ojalá alguien hubiera advertido antes. Estamos convencidos de que los referentes musicales resultan vitales no sólo para los nuevos creadores sino también para comprender mejor la identidad de un país. Actualmente el sitio se mantiene con el trabajo ad-honorem de un grupo de periodistas interesados en música chilena, la edición y coordinación de David Ponce, Iñigo Díaz, Jorge Leiva y yo, y la confianza en que para todos se trata del trabajo que más nos entusiasma y sentimos más nuestro.




A: Pasando a otras temáticas. Con respecto al desarrollo de la música chilena durante toda la mitad del siglo XX hasta el día de hoy, ¿Cuál crees que es la época musical más innovadora a nivel musical internacional, e importante para el país?

M: En mi cobertura de música chilena he aprendido a valorar de modo especial al movimiento de Nueva Canción, que se desarrolló acá desde mediados de los años '70 hasta el Golpe de Estado. Creo que ha sido el más diverso, profundo y hábil en la integración de aspectos musicales, estéticos e ideológicos. No hay ningún otro movimiento en nuestra música así de distintivo e influyente. Del resto del desarrollo local pueden interesarme bandas en específico, pero rara vez grupos definidos por su género.

A: Actualmente, la música a nivel mundial se ha caracterizado por un gran desinterés en los problemas sociales, en especial en Latinoamérica, con las tendencias más populares del reggeaton o el pop convencionalista. Acá, en Chile, ¿crees que exista una verdadera conciencia política y social de parte de las bandas y solistas conocidos en el medio actual? ¿Qué bandas o solistas serian representativas de aquello?

M: Creo que la música no tiene un imperativo temático. Puede referirse a asuntos sociales o más personales. Me gusta mucho la canción de autor, y no espero de cada músico una posición explícita ante conflictos determinados (más allá de la postura de dedicarse a la música, que en Chile ya es bastante valiente). Creo que no porque hoy falten letras de contenido más político pueda generalizarse en un diagnóstico de frivolidad o apatía generalizada. El modo en el que los actuales cantautores analizan sus afectos, sus temores y sus aspiraciones también tiene una profunda conexión con su tiempo y su sociedad. Es sólo que, como cantaba Dylan, "los tiempos están cambiando".

A: Finalmente, ¿Qué futuros proyectos tiene Marisol García? Ya sean dentro del laburo de periodista o en otras áreas, sentimentales, artísticas, etc.

M: Ahora en diciembre estoy muy apurada por la entrega de notas del curso que hago en Universidad Alberto Hurtado, coordinando asuntos varios en algunos de mis trabajos, preocupada por ser inteligente en mis elecciones laborales del 2008, luego de terminar un año que quizás fue más agotador y exigente de lo necesario. Pero supongo que eso nos pasa a casi todos los santiaguinos.

jueves, enero 17, 2008



La música
chilena ...

Y su lucha contra
la industria


En el mundo entero, y en especial en Chile, todo es relativo. Y la música es algo que no se salva de aquello. En Chile, a la hora de establecer cosas definitivas como que “en este país los jovenes escuchan puras huifas gringas” o lo contrario, “en este país los jovenes se quedan con lo criollo y no exploran mas allá de eso”, o bien “en este país no se escucha música, solo se baila reggeaton y se mira la tele”, son visiones bastante conformistas acerca del populacho chileno, que incluye un basto publico con un amplio rango de edades.

No obstante, dentro de la relatividad de la escena musical chilena, existen elementos muy concretos e importantes. “Importantes” porque son identificables fácilmente, pero que a su vez nadie considera o valora, y que son fundamentales a la hora de realizar juicios acerca de la música chilena actual.

En esta ocasión, voy a presentarles un texto que tiene como esencial propósito hacer saber a todos los que lo lean, de qué acá en Chile se compone música, y se hacen conciertos de bandas locales y se venden discos de estas bandas, todo de muy buena calidad y con una cierta recepción del público. Sin embargo, el desarrollo de estas bandas o solistas se ve obstruido y obstaculizado, debido a factores extra-musicales. Y por supuesto, estos factores giran entorno a nuestro odiado enemigo; El capitalismo, que en este caso se expresa en la rápida industrialización de la música chilena, a través de hechos palpables que evidencian tal afirmación. Es un elemento que ha estado presente siempre, desde la creación de la industria musical, pero que hoy en día predomina más que todos los posibles años anteriores.

Un pequeño resumen de la escena local actual, mas las fundamentales causas y consecuencias de este “capitalismo musical” es lo que voy a tratar a continuación…

***

La actualidad musical chilena




Perrosky, "Transito"



Los Mono, "Promesas"

El “virtuosismo”, es un valor occidental que decae directamente en los artistas chilenos. Este abunda de manera exorbitante en la música, y aborda desde la manipulación de múltiples instrumentos musicales, gran conocimiento técnico de todo lo que tenga que ver con sonido, hasta el tema de la voz, en donde se juega con las tonalidades armónicas como si de saltar la cuerda se tratara.

No necesariamente este elemento va a tener como consecuencia la ausencia absoluta de originalidad. Para nada. Viendo el polémico concepto de “ser original” como la invención de propuestas artísticas (que no radican solo en lo armónico, sino que también en la puesta en escena, el arte del disco y la visión de mundo del artista en sociedad, sus propósitos musicales y la conexión de su música con otras artes) que pueden relacionarse perfectamente con propuestas similares, las bandas chilenas han sabido reinventar ciertos géneros musicales, a base de la investigación musical.

En los últimos 3 años, los músicos chilenos no han inventado absolutamente nada en lo armónico. Pero la yuxtaposición de melodías, que resultan por el acto de retroceder en el tiempo y recopilar sonidos, y la re-contextualización de temas sociales, o bien la invención de diversas temáticas actuales y contemporáneas, es lo que decae en la creación de un propósito musical que es en lo que radica la originalidad. Es por eso de que el elemento de la investigación, que predomina en las bandas y solistas actuales, es fundamental para el desarrollo artístico optimo de la música chilena y de los músicos que la componen, ya que a través de este logran recoger melodías y temáticas no solamente chilenas, sino que también latinoamericanas, y reinventarlas al contexto de sociedad actual.

El maestro; Mauricio Redolés


A partir de lo anterior, nacen los movimientos musicales/artísticos chilenos actuales. Una especie de hermandad musical, un conglomerado de bandas con propuestas en común, que se relacionan también con movimientos anexos a ellas. En esta ocasión veremos dos tendencias en particular, y partiremos con una que en estos últimos meses ha dado mucho que hablar, que es la de los solistas Javiera Mena, Gepe y Francisca Valenzuela.

La característica esencial de estos autores es que sus planos musicales giran entorno a la reconocida tendencia mundial denominada “Indie”. En sus casos, esta terminología de indie posee sus dos significados; Por una parte, cada uno es producido por un sello independiente (“Quemasucabeza”) exceptuando a Francisca Valenzuela (“Feria / La Oreja”) y por la otra, sus sonidos son producto de una gran mezcolanza de armonías y tendencias (rock y pop de todo tipo, electrónica, folk, funk, blues, jazz, etc.), pero que tienen como base la estructura “pop” propia del siglo XX y que perdura hasta el día de hoy. Además, cada uno de los tres ha sabido recoger elementos propios de su país. Elementos que no son solamente armónicos, sino que también, por lo general, de líricas que toman como tema las problemáticas humanas existenciales, el amor desde perspectivas novedosas, y el desenvolvimiento de cada persona en nuestra actual sociedad local.

Tanto Javiera Mena como Gepe, deambulan en los renovados sonidos de la electrónica actual, que deja espacios y matices para que esta se deje combinar con infinitas melodías. Además, los dos rescatan tendencias destacadas de la historia musical chilena, como esa sucia pero extrañamente elegante escena kitsch de los años setenta y ochenta que esta presente en el “Esquemas Juveniles” de Javiera Mena, o la mezcla de diversos sonidos de la tradición musical chilena y mundial de los discos “Gepinto” (2005) y “Hungría“(2007) de Gepe.


Gepe y Javiera Mena



Y en el caso de Francisca Valenzuela, se puede catalogar como una artista muy cercana a la balada pop/rock (con los clásicos referentes mediáticos de Fiona Apple y Tori Amos) pero que también se da espacios para el desarrollo de la canción de autor, que se ejemplifica con sus diversas letras, en donde se contempla “algo” de reinvidicación femenina (“-Tal vez ella sea bonita si te gustan las sonrisas huecas / Las impresiones coquetas / Las piernas perfectas al caminar-“, “Peces”), criticas hacia lo establecido (“-Los poderosos mienten, hacen lo conveniente / Sonríen y ascienden, para no asustarnos con la verdad / Y para no quedar mal-”, “Los Poderosos”) o bien, conformismo ante todas las cosas (“-Y entre palabras y caricias / Y miradas infinitas yo voy a estar con lo que puedo darte amor es amor”-, “Afortunada”)

Un contradictorio conjunto de temáticas, presente en su “Muerdete la lengua” (2007), que es sin lugar a dudas muy alabable. Una canción mala y después una canción buena, una letra muy bonita, otra aburrida pero enseguida una lírica conformista, una presentación en vivo notable, pero otra que estuvo patética, etc. La bipolaridad en un artista, sea el arte que sea, pero en este caso la música, es algo muy rescatable en el actual siglo XXI. Una bipolaridad, que en el caso de Francisca Valenzuela provoca extrañeza ante lo escuchado o visto, un sentimiento de subjetivismo y relatividad ante todo, pero por sobre todo una aureola de magia y realismo mágico que increíblemente rescata esta artista, por lo que finalmente rescata lo latinoamericano. Cierto rescate de lo local, al igual que los dos artistas antes mencionados y por lo tanto, un elemento que rescata toda esta tendencia.


Francisca Valenzuela en el festival "Infest" 2007


Cabe mencionar que los sentimientos que liberan los músicos ya mencionados, son recepcionados por una minoría del populacho chileno. Es un hecho de que sus obras están llenas de filtros, que requieren cierto conocimiento sentimental o audible previo, o bien, por que no decirlo, son “menos digeribles”. Sus propósitos son mucho más personalistas, y no apelan en su totalidad al lenguaje universal musical. El sentimiento de la alegría, el desorden, la liberación y la vuelta a las raíces, son comunes a cualquier ser humano de este planeta tierra, y son los que proporcionan bandas que justamente apelan a la definitiva non-frontier, y que siguen sendas contrarias, pero igual de positivas y con el mismo valor que el movimiento musical mencionado antes. Bandas como Juana Fe, La Mano Ajena, Chico Trujillo, La Banda Conmoción, Zoronka o Sindicato Sonoro, siguen dicha tendencia.

En este movimiento, lo armónico se caracteriza por una gran mezcolanza sin discriminación de diversas melodías tradicionales y del mundo pop actual. Como por ejemplo, la autodenominada “afrorumbachilenera” de Juana Fe, en donde los sonidos de la cumbia, el son y el funk/rock son bienvenidos como uno solo, o Zoronka, banda que nada bajo las aguas del mas tenue reggae y hip hop, para pasar a un rock algo mas duro matizado con un constante paisaje de música de raíz folclórica.

Estas melodías se ven complementadas por la visión política/social de las letras de las bandas de esta tendencia, enfoque al que también se unen las posiciones que tienen estas distintas agrupaciones hacia el medio musical actual (que se ejemplifica con las constantes tocatas gratuitas y la gran participación de actos sociales y culturales) que reafirman el principal concepto de esta tendencia que es la propuesta de la aceptación del lenguaje universal. Temática que hemos abordado en otras publicaciones de este blog. (1) (2)


Juana Fe



Vistos estos movimientos, pasemos a otro ámbito de las bandas chilenas actuales, el de la elaboración de sus producciones musicales. Por lo general todas las agrupaciones han sabido llevar a cabo, bajo un gran esfuerzo y sacrificio, una gran elaboración de estas. Bandas como Perrosky, con su tardía entrega de su primer disco “El Ritmo Y La Calle (2007), da clases de cómo desarrollar un álbum conceptual, que en este caso tiene como temática la visión popular de la cultura urbana actual de la ciudad de Santiago. El disco, en sus 23 canciones, transita a pies descalzos en un blues/rock muy sucio y descarnado, rodeado de una extraña nostalgia y melancolía que se reafirma con algunas canciones que no son mas que grabaciones extraídas de cantores populares de las calles de Santiago, o mas bien, simples “sonidos” de Santiago (como el memorable organillero que precede a la canción “Transito”)

Como también, existe la meta de cumplir un propósito musical uniforme al oyente, pero que a su vez se preste a una interpretación personal, todo esto realizado a partir de una verdadera construcción que se expresa en la elaboración de un disco. Golem (“Pausa”, 2007) , Teleradio Donoso (“Gran Santiago”, 2007), Manuel García (“Pánico”, 2007), Congregación de hermanos contemplativos (CHC) (“La Cosa”, 2007) o Colectivo Etéreo (“Ijniaaa!!!“, 2007), son artistas de estilos y enfoques distintos, pero que tienen en común su preponderancia de ser “perfeccionistas musicales” ya que con mucha minuciosidad han cuidado cada detalle de sus obras discográficas, logrando de muy buena manera sus intenciones productivas. En sus discos se sigue una línea, que intencionadamente va a tener un blanco difuso, pero que al final va a terminar siendo una línea recta y tendrá pequeñas inclinaciones con respecto a otras líneas que pueda realizar.

Ese nivel de seriedad, de profesionalismo y ganas de hacer las cosas demasiado bien, se agradece eternamente a esta nueva camada de discos y artistas que ha recibido este 2007 y alguno que otro año preconcebido.


Shamanes




Akineton Retard



Lo anterior fue solamente un esbozo de la escena musical chilena actual, que lucha por desenvolverse de muy buena manera hoy en día, y la he descrito con un único propósito de hacer notar que aquí en Chile el talento musical esta presente y mas vivo que nunca. Ahora, ¿Qué es lo que impide un mayor y mejor desarrollo de estas bandas? Porque no hay que vendarse los ojos; La mejora y falta de sitios para realizar conciertos, la falta de difusión de la música chilena, el alto precio de los discos originales. Estos factores junto con otros más, son los ya tan mencionados “obstáculos”, tanto para las bandas como para el público. Ahora, veremos un poco más a fondo las causas y las consecuencias de los puntos ya mencionados, junto con otros elementos importantes a considerar (CONTINUAR)



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Difusión para unos pocos




(Texto basado en esta entrevista a Fernando Ubiergo, presidente de la SCD, realizada el dia jueves 03 de enero del precente 2008)


La auto-producción y autogestión de las bandas para la creación palpable de sus discos, el aumento exponencial de los sellos independientes que tienen sus oídos y sus manos abiertas a cualquier buena banda que pueda existir, las agrupaciones de productores de “Obeja Negra” y “Sello Azul” de la SCD (Sociedad chilena del autor) que se esfuerzan por producir discos y crear un soporte para la distribución de estos a lo largo del país, son elementos que afirman los pocos inconvenientes que existen a la hora de producir un trabajo musical, siempre teniendo en cuenta que esta producción solo es posible si el artista se esfuerza por lograr aquello.


Por lo tanto, si existe producción de discos, el gran cáncer de la música chilena es la difusión musical. Esta, se ve obstruida principalmente por las grandes compañías musicales y los medios de comunicación, esencialmente la radio y la televisión. La gigantesca exclusión y discriminación de música que existe de parte de estos dos últimos medios mencionados, es ocasionada por la incersión de grandes cantidades de dinero de parte de las compañías musicales, la cual obliga a poner cierta música la cual es promovida sin importar la calidad musical que esta tenga. Finalmente, toda la música chilena distinta del reggaeton o el pop y la balada convencional (los principales productos del mercado musical, ya que son lo que mas vende por su accesibilidad, convencionalidad, simplicidad, y por su carácter a-político y social) queda excluida. En desmedro de muchas bandas que deberían estar sonando, ya que ellas verdaderamente harían un aporte a la diversidad musical, a la amplitud musical y cultural del oyente, y por que no decirlo, a la vida de las personas y su buen desarrollo social.



Es simple; Si no existiera Internet, la mayor parte de la música chilena excluida de los medios, seria conocida por muy pocas personas. Este “engaño social” del día a día que nos ofrecen las radioemisoras sumergidas por el negro pétreo del capitalismo, libera una batalla entre la difusión de las bandas chilenas y los intereses de las trasnacionales y las compañías musicales.






Ejemplos de compañias musicales trasnacionales; EMI, SONY Y POLYGRAM


Y a la hora de hablar del auspicio sin fines de lucro de instituciones u otros, este es realmente insignificante. Centrándonos en el Estado, los fondos que este genera para la música son mínimos, pensando en la gran cantidad de recursos que esta genera. La música cumple un rol social fundamental. Debido a aquello, el Estado debería tener una mirada distinta hacia la música y hacia los músicos, y por lo tanto el apoyo tendría que ser mayor. Apoyo que radica principalmente en la mejora de recintos (el “Galpon Victor Jara” y sus palpables deficiencias en infraestructura) y aumento de ellos, para realizar mas actividades musicales de las que hay, y también el aumento de la publicidad y difusión mediática de la música chilena, para que esta se difunda a gran escala.


La música al acceso de...

(Texto basado en esta entrevista, al jefe de comunicaciones y eventos de la “Feria del disco”, realizada el día martes 15 de enero del presente 2008)



Otro elemento importante a la hora de hablar de la difusión de la música chilena actual, es el siguiente; ¿Cómo quieren que la música chilena se difunda si los precios de los discos son tan poco accesibles? Ahora nos centraremos en revisar características generales de las tiendas discográficas, en especial de la “Feria del disco”, y ver el porque de los precios altos junto con otros elementos importantes a considerar.


La “Feria del disco” es hoy en día una empresa vendedora de diversos productos, ya que además de vender cds musicales, vende entradas para conciertos (“Feriaticket”) o bien artículos tecnológicos y demases (“Feriamix”) Un aumento de la variabilidad en la oferta que responde a un aumento de la productividad de esta industria, y que responde también a los cambios de la actual economía chilena. El sistema de llegada de discos, nacionales e internacionales, se realiza mediante los sellos o compañías discográficas propias de cada artista. Ellos se encargan de difundir los discos a través de las disquerías, en el caso de la “Feria del disco”, los sellos envían una gran cantidad de cds a su respectiva bodega central, en donde son distribuidos en las distintas sucursales de la empresa a lo largo del país.

El tiempo que un disco este a la venta, depende únicamente de las ventas. Si un disco que esta en las vitrinas de la “Feria del disco”, vende muy pocas copias, o simplemente no vende nada, este es devuelto al sello o compañía discográfica. El espacio que ocupa este disco que no se vende, debe ser desocupado, para que así venga otro artista nuevo y así sucesivamente. El acto de la disquería de remover los discos de un artista en específico y devolverlos al sello recibe el nombre de “consignación de discos” (acción que realizan la mayoría de las casas discográficas a nivel mundial). La mayoría de las veces los discos están “consignados” por el sello o compañía, tras lo cual se llega a un acuerdo con la tienda discográfica para efectuar el retiro de discos si es que no son vendidos. En el caso de la mayor parte de las bandas chilenas con poca difusión en los medios o en las disquerías, viven en un circulo vicioso de eliminación de las tiendas de discos, por lo que la mayoría de las veces sus discos deben ser vendidos en conciertos o eventos en particular.

En el caso de las tiendas musicales en general, cabe destacar que la venta de discos responde a tendencias o modas especificas, a la hora de vender discos. Modas que deben ser aceptadas por la industria, ya que estas son las que permiten saber que discos importar, que discos promocionar, y por supuesto, es una información muy valiosa para ciertas compañías musicales que buscan justamente un único fin de lucro. A diferencia del Internet, en donde se presenta una versatibilidad de música que no responde a ninguna moda ni a ninguna época, obviamente porque el factor económico no esta presente en ninguna de sus expresiones.




Ahora bien, los elevados precios de los discos locales (Ej; Amango/”El sueño se hizo” $ 6.990, Denisse Malebran/“Maleza” $5.990) e internacionales (Ej; My Chemical Romance, “The Black Parade” $9.990) son debido a distintos factores, que responden a las políticas capitalistas propias de nuestro país, y que son propias del denominado “Retail” (negocio de pequeñas y medianas empresas, destinados a la venta de bienes y/o servicios al consumidor). En este tipo de empresas, a la hora de vender un producto existen ganancias, pero a la vez muchos gastos para ella. En las tiendas discográficas, cuando se adquiere un disco, se compra el precio original que establece el artista y el sello, mas el dinero de ganancia que recibe la tienda de discos (que en el caso de la “Feria del disco” es de el 10% al 15%), a este precio también se le agregan diversos tipos de impuestos, como el IVA (19%), y por ultimo, se compra la comodidad del lugar donde lo compramos y los gastos internos de la tienda (orden y muestra de discos, efectividad y calidad en la compra, gastos en infraestructura, pagos al personal, presencia de dominio en Internet, etc)


La ganancia de la “Feria del disco”, por lo tanto radica en la cantidad de productos que venda. De ahí que esta sea actualmente una multitienda, tal como se menciono en los primeros párrafos de este texto, ya que de esa manera existe mayor variabilidad de productos, mayor oferta, mayor cantidad de ventas, lo que se traduce en mayor ganancia para la empresa.

Finalmente, se puede concluir que los elevados precios de los discos son propios de los tiempos actuales, dominados por el capitalismo en todas sus variantes. El fundamento que ocupan las empresas para justificar los elevados precios, se basa en la idea de que estos precios están justificados por los elevados costos que acarrean sus negocios. Sin embargo, no existe ni la mas mínima concideración con el importante factor que significa el arte. La música es un arte, y por lo tanto es una necesidad universal para todo ser humano.

La frase que dice “algún día nos cobraran por respirar” empieza a cobrar sentido, cuando derechos tan importantes como la salud, la educación, y en el cazo que nos congrega, el “arte”, la música, la definitiva salvación del ser humano, están siendo utilizados como una herramienta mas para esta inmensa maquinaria que es el capitalismo.


Y mientras escribo, que hago para solucionar estos problemas,…NADA. Más que rascarme el culo, no es demasiado lo que no solo yo, sino que la gran mayoría de las personas hace. Pero jamás hay que generalizar. Como existen personas que luchan por los derechos de los animales y el medio ambiente, existen también personas que luchan por la difusión de la música chilena y el derrocamiento definitivo del merchandising musical. Mi labor con este fue hacer que ustedes tengan coincidencia de que aquí en Chile existe muy buena música, pero que el capitalismo foráneo (para variar) ha hecho una vez mas de las suyas, industrializando la música y absorbiendo poco a poco todo posible vestigio de arte que pueda quedar en los ansiosos corazones de artistas nuevos.

Capitalismo que mata a personas todos los días, que restringe las libertades de las personas, que nos miente todos los días, que manipula los medios de comunicación, que siempre a incentivado el calentamiento global, la contaminación en todos sus ámbitos, la eliminación de territorios de animales y vegetales, que es para la ¿felicidad? de unos pocos y que es necesario derrocarlo, aunque sea en un principio solo con ideas, luego que a nadie le quepa dudas, de que será con activismo y revolución.............





El prefirió ir al centro de Santiago. Es cierto, no se parece a un “Mall” pero hace el intento por parecerse. Es que el Mall es fascinante, ese aire fresco, los pisos limpios, los baños relucientes y para que hablar de esa bella publicidad (y que en verdad esta llena de mensajes subliminales y de incitaciones a la compra de productos) Él, caminó por el centro, con su música ambiental, (y los cantores populares), con sus pasarelas mononas (y la gente indigente pidiendo en las calles) y con sus policías de rojo, como en los Malls (pero siempre con “alguien” que condena el desorden justificado) Llegó a la Moneda, a la “Plaza de la constitución”, a ver una obra de teatro. Y habían personas; Habían personas que protestaban por la muerte de un mapuche, y a el, que le importaba la muerte de un mapuche, que le importaba que alguien se muera, que le importaba Chile, que se vayan todos a la cresta, mapuche y la puta que te parió, que “entretención para burgueses”, que “Michelle, matas y torturas igual que Pinochet”, que se muera el mapuche, que a la cresta, que a la puta, déjenme ver la obra conchesumadres!!!!!!!